
La belleza de la naturaleza de los Dolomitas que rodea el valle de Ampezza es incomparable. Las Crode Rosse, los prados, los bosques, los lagos y las pistas de esquí ofrecen espléndidas oportunidades de vacaciones tanto en verano como en invierno. Una de las localidades más famosas y exclusivas, un codiciado destino apreciado y estimado por la calidad de los servicios y equipamientos y por el respecto al patrimonio cultural y medioambiental. Unas vacaciones caracterizadas por los deportes de invierno, por agradables estancias, por bienestar y relax. Cortina con sus 140 km de pistas.
Itinerario diseñado y ofrecido por Cortina Turismo con la colaboración de la Oficina Skipass de Cortina y el Super ski de los Dolomitas. En este paseo sobre esquís se pueden recorrer los trazados en los que se realizaron las competiciones de los Juegos Olímpicos de 1956: Pista Olympia (Stratofana), protagonista del descenso libre. Pista Vitelli, protagonista del eslalon gigante. Pista "A" Col Druscie, protagonista del eslalon especial. Aconsejado a todos los esquiadores expertos, pero combinado con recorridos alternativos que lo hacen accesible también para los que no se creen campeones olímpicos y desean igualmente experimentar esta curiosa aventura.
El itinerario recorre el frente de los Dolomitas y dobla el Col di Lana, la colina de sangre, símbolo de la Primera Guerra Mundial. A lo largo del recorrido, se encuentran puestos, galerías y buhederas construidas por los soldados italianos, austrohúngaros y alemanes para hacer frente al enemigo y a la vida en la alta montaña durante la Primera Guerra Mundial. El paseo está al alcance de todos, niños y adultos, y de los aficionados al snowboard. El tiempo de recorrido es de unas 7/8 horas, incluida la pausa para el almuerzo, y se aconseja salir por la mañana temprano. Para realizar el paseo de la Primera Guerra Mundial, es necesario contar con el Skipass Dolomiti Super ski, que da derecho a disfrutar gratuitamente del servicio skibus. El taxibus y el trineo con caballos son de pago.